Innovación social aplicada al turismo; nuevo reto empresarial




Mi aventura como director de tecnología y desarrollo de negocio en SEGITTUR terminó hace unos meses y he aprovechado este tiempo, además de estar con la familia, para reflexionar en qué nueva aventura me apetecía implicarme. Siendo sincero, lo primero que hice fue tomarme un tiempo para oxigenar dado que, aunque ofertas no faltaron, no había ninguna que me llenara lo suficiente para “dejarme la piel”. Por lo que había que pensar qué valores me iban a mover a la hora de tomar la decisión. Dejando de lado los motivos personales (os aseguro que también han pesado lo suyo, y mucho), hay una serie de aspectos profesionales que quería que estuvieran presentes en mi próxima aventura.

En primer lugar, que el turismo y la tecnología fueran el elemento central. Básicamente porque es donde quiero estar y aporto valor con los conocimientos adquiridos en los últimos años. Pero a la vez intuía que el componente humano debía ser fundamental. Y con esto no me refiero únicamente a que el equipo con el que trabajara fuera de primer nivel, sino que mi trabajo debía servir para ayudar a otros. Quería sentir que estoy mejorando la vida a terceras personas. Esto puede parecer utópico pero en el fondo si el tercio de la vida la utilizamos para trabajar y esto no sirve para hacer del mundo un lugar mejor… ¿para qué trabajamos? ¿Únicamente para ganar dinero? Obviamente las necesidades básicas de Maslow deben estar cubiertas, pero luego no quería que mi decisión fuera únicamente alimentar mi ego con un buen salario y un bonito cargo con el que rellenar mi tarjeta de visita. Eso ya lo he tenido y ha sido genial…pero ahora había que buscar algo más.

En segundo lugar, considero que vivimos en la época de la economía colaborativa, por lo tanto, hay que trabajar con personas e instituciones que entiendan que sólo estableciendo vínculos de colaboración que te aporten valor, encontraremos vías de establecer nuevos modelos de negocio que generen mayor competitividad y rentabilidad al negocio. La nueva aventura empresarial tenía que permitirme pensar de "manera lateral" e imaginativa a la vez que explorar nuevos caminos.

Así que con la sincronicidad que a veces nos sorprende la vida, mi camino se cruzó con GlobalDIT. A los socios, Tono y John ya los conocía de mi etapa en SEGITTUR, y cumplían a la perfección las premisas de ser buenos profesional y mejores personas. Pero lo que acabó de enamorarme del proyecto GlobalDIT fue la apuesta que están haciendo en innovación social aplicada al turismo. A modo de resumen, estamos hablando de reducir la brecha digital de colectivos en riesgo de exclusión o desfavorecidos a la vez que incorporamos a estos colectivos en el circuito económico a través del turismo, emponderando y enseñando cómo utilizar las herramientas digitales. GlobalDIT ha creado una metodología propia que está teniendo tan buenos resultados que hasta la Organización Mundial del Turismo les ha pedido la elaboración de un documento específico que contenga todas las buenas prácticas aprendidas en estos años. Además esta metodología está perfectamente alineada con los ODS 2030 de la Naciones Unidas. En definitiva, es un proyecto que cumple todos los requisitos que estaba buscando, he sido recibido con los brazos abiertos en un equipo que se lo pasa de maravilla trabajando en algo que les apasiona y encima nuestro trabajo beneficia a mucha gente. 

En sucesivos post os iré informando con más detalle de los proyectos en innovación social que vamos realizando…pero mientras tanto, estaros atentos al hashtag #gamechangers y no os perdáis este video con nuestro manifiesto en temas sociales.


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Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Enhorabuena tanto por la decisión que has tomado como por el camino que has recorrido. Un camino de éxito sin duda.

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